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The government of Nayib Bukele asked the Assembly for a new law reform to allow all state institutions to make purchases under the included financing model, a model created at the end of 2022 in which private institutions carry out works with their own funds, which later become debt for the State.

The Special Law for the Contracting of Public Works with Included Financing (LECOFI) was approved by the current Legislative Assembly in November 2022. Still, its use was only allowed to the Ministry of Public Works (MOP), which was enabled to generate its contracting instruments, requirements to demand, and terms to contract, to the detriment of the now repealed Law of Acquisitions and Contracts of Public Administration (LACAP).

To date, the MOP has not publicly announced that it is executing any project under this modality.

Despite this, the Executive asked the Assembly for a reform to extend its use to all state institutions so that purchases are not limited to works but to “essential services.”

According to the proposed reform, “essential services” are considered “those that are directly and closely linked to meeting the basic needs of the population, whose interruption or deterioration is susceptible to endangering the life, health, education, well-being, or security of all or part of the population.”

This definition was categorized as ambiguous by two economists consulted by this medium and by deputy Anabel Belloso (FMLN), who agreed that everything points to the idea of generating a purchasing regime outside the controls of the Public Purchasing Law (LCP).

“I feel that the issue is the breadth of the definition of ‘essential’ and that it gives the institution the discretionary power to determine if it is so. Even for urgent purchases, there could be mechanisms to avoid falling into favoritism, conflicts of interest, or corruption”, considered Deputy Belloso.

Then, the economist Rafael Lemus pointed out that, aside from the purchasing dynamics in the Government, the exceptional is what is prevailing, not planning.

“The reform is to give a case of routine purchases to what they call essential goods, which affect health, security, or risk matters; but even for those cases, like that of medicines, there is a purchasing schedule,” Lemus pointed out, using the COVID-19 pandemic as an example.

“The pandemic is different, but it is no longer the case today. They can’t tell me that spikes and different cycles of flu and infectious diseases are not recurrent in this country. I couldn’t (say), not even in that case, that it is urgent to buy vaccines if it is already contemplated that there should be an allocation in the budget for that purpose. It should not surprise us that vaccination is needed; on the contrary: it is a mistake not to do it, as is happening”, Lemus added.

The reform implies the change of 29 law articles (out of 38). By adding the possibility of acquiring “essential services,” institutions will be able to take advantage of provisions such as not generating competition in purchases but making them directly.

Another economist consulted, who wished to remain anonymous, added to the analysis the context that the Salvadoran government is living in due to complaints in recent weeks about a shortage of medicines and maneuvers to try to disguise the debt figures.

“They are doing this in two ways. One: they don’t have money to carry out needed work or services; and two: they are almost privatizing works or services”, the source pointed out. “It’s like a kind of Public Private Partnership but without going through the law (because they are large amounts to be executed by that law),” she added.

This PPP assessment was the same one used by Deputy Guillermo Gallegos (GANA), who nuanced the reform by pointing out that he does not consider it clashes with the LCP, but also tacitly recognized the lack of liquidity in the Government.

“This is like a PPP, we would say, where the entrepreneur or private company finances the work, and later, the Government pays for it and will have to pay some kind of interest. This helps a lot because the State does not have the economic capacity to cover everything required in the country”, Gallegos indicated.

The reform was sent to the finance committee of the Assembly, which will acknowledge it at its meeting next Monday.

Prohibitions

The Special Law for Contracting Public Works with Included Financing establishes prohibitions so that officials cannot participate as contractors. This article has not been included in the reform request by the executive body.

LPG: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Gobierno-salvadoreno-pide-ampliar-regimen-de-compras-fuera-de-la-Ley-de-Compras-Publicas-20230713-0099.html

Gobierno salvadoreño pide ampliar régimen de compras fuera de la Ley de Compras Públicas

El gobierno de Nayib Bukele pidió a la Asamblea una nueva reforma de ley para permitir que todas las instituciones del Estado puedan realizar compras bajo la modalidad de financiamiento incluido, un modelo creado a finales de 2022 y en el cual instituciones privadas ejecutan obras con sus propios fondos y estos luego se convierten en deuda para el Estado.

La Ley Especial para la Contratación de Obra Pública con Financiamiento Incluido (LECOFI) fue aprobada por la actual Asamblea Legislativa en noviembre de 2022, pero se permitió su uso únicamente al ministerio de Obras Públicas (MOP), al cual se le habilitó para generar sus propios instrumentos de contratación, requerimientos a exigir y términos para contratar, en detrimento de la ahora derogada Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública (LACAP).

Hasta la fecha, el MOP no ha anunciado públicamente que esté ejecutando algún proyecto bajo dicha modalidad.

Pese a ello, el Ejecutivo solicitó a la Asamblea una reforma para ampliar su uso a todas las instituciones del Estado y para que las compras no se limiten solo a obras, sino a “servicios esenciales”.

Según la reforma planteada, se considerarán los “servicios esenciales” como “aquellos que se encuentran directa y estrechamente vinculados a la satisfacción de necesidades básicas de la población, cuya interrupción o desmejora es susceptible de poner en peligro la vida, la salud, la educación, el bienestar o la seguridad de toda o parte de la población”.

Dicha definición fue catalogada de ambigua por dos economistas consultados por este medio y por la diputada Anabel Belloso (FMLN), quienes coincidieron en que todo apunta a que la idea es generar un régimen de compras fuera de los controles de la Ley de Compras Públicas (LCP).

“El tema siento que es la amplitud de la definición de lo ‘esencial’ y que le da la facultad bien discrecional a la institución de determinar si es así. Hasta para compras urgentes podrían existir mecanismos que cuiden el no caer en favoritismos, conflictos de interés o corrupción”, consideró la diputada Belloso.

Luego, el economista Rafael Lemus señaló que, amén de la dinámica de compras en el Gobierno, lo excepcional es lo que está primando y no la planificación.

“La reforma es darle un caso de compras rutinarias a lo que denominan bienes esenciales, que afectan la salud, seguridad, o cosas de riesgo; pero aún para esos casos, como el de las medicinas, hay una programación de compras”, apuntó Lemus, que usó de ejemplo la pandemia de covid-19.

“Caso diferente es la pandemia, pero hoy ya no es el caso. No puede decirme que en este país no son recurrentes los casos de picos y distintos ciclos de gripes y enfermedades infecciosas. No pudiera (decir), ni siquiera en ese caso, que urja comprar vacunas, si eso ya está contemplado que debe haber una asignación en el presupuesto para ese fin. No debe sorprendernos que se necesite vacunación; al contrario: es error no hacerlo, como está ocurriendo”, agregó Lemus.

La reforma implica el cambio de 29 artículos de la ley (de un total de 38). Al agregar la posibilidad de adquirir “servicios esenciales”, eso significa que las instituciones podrán echar mano de disposiciones como no generar competencia en las compras, sino hacerlas de forma directa.

Otra economista consultada, en condición de anonimato, agregó al análisis el contexto que vive el gobierno salvadoreño, debido a las denuncias en las últimas semanas por escasez de medicamentos y maniobras para intentar maquillar las cifras de deuda.

“Esto lo están haciendo en dos sentidos. Uno: no tienen dinero para ejecutar obra o servicios que de verdad se necesitan; y dos: casi que privatizando las obras o servicios”, indicó la fuente. “Es como una especie de Asocio Público Privado pero sin pasar por la ley (porque son montos grandes para que se ejecute por esa ley)”, agregó.

Esa valoración de APP fue justo la misma que usó el diputado Guillermo Gallegos (GANA), quien matizó la reforma al señalar que no considera que choque con la LCP, pero también reconoció de manera velada la falta de liquidez en el Gobierno.

“Esto es como un APP, diríamos, donde el empresario o la empresa privada financia la obra y posteriormente el Gobierno la paga y habrá que pagar algún tipo de interés por esa obra. Esto ayuda mucho, porque el Estado no tiene la capacidad económica para poder cubrir todo lo que se requiere en el país”, indicó Gallegos.

La reforma fue enviada a la comisión de hacienda de la Asamblea, que la dará por recibida en su reunión del próximo lunes.

Prohibiciones

La Ley Especial de Contratación de Obras Públicas con Financiamiento Incluido establece prohibiciones para que funcionarios no puedan participar como contratistas. Dicho artículo no ha sido incluido en la petición de reforma por el órgano ejecutivo.

LPG: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Gobierno-salvadoreno-pide-ampliar-regimen-de-compras-fuera-de-la-Ley-de-Compras-Publicas-20230713-0099.html