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The Ministry of Health (MINSAL) refused to provide information on the number of patients and emergencies attended to at Hospital El Salvador over the last six months. It also decided to conceal the number of stretchers or beds available at that hospital.

The ministry’s Office of Information and Response managed the request. Still, according to a response delivered on June 21, it received no answer from the administrative unit in charge of the data.

Figures on the number of hospital beds were denied to the public, even though they are not listed in the Index of Reserved Information. Among the documents that the ministry, under the direction of Alabí, keeps secret is the National Health Plan, as well as the National SARS-COV-2 Vaccination Deployment Plan, the processes by which it has acquired the monkeypox vaccine, information on COVID-19 test results, advertising guidelines, among other data.

This is not the first time the Health Ministry has denied information about Hospital El Salvador. In 2020, the ministry denied a request for access by La Prensa Gráfica about details of the Hospital El Salvador’s equipment and deaths during the pandemic, among other data. In December 2020, the Government also locked away systems related to the handling of COVID-19 and hospital admissions and discharges.

According to Wilson Sandoval, coordinator of the Legal and Anti-Corruption Advice Office of El Salvador (ALAC), withholding plans and resources obtained with public funds are illegal reserves and prevent citizens from knowing the progress in the health area.

“How do we measure progress or setbacks if we don’t know what the MINSAL is betting on? We are blind concerning managing health issues in the country due to the lack of a plan. This leaves the citizenry without participation,” criticized Sandoval, who added that the data published on social networks is not enough, where on some occasions, users have reported “dismal conditions” in the hospital network.

According to the Access to Public Information Law (LAIP), institutions are obliged to make statistical information and the services they provide available to the public without needing someone to make an information request to obtain it. This is stated in paragraph 23 of Article 10.

This same law establishes, in Article 76, paragraph e, that “refusing to provide the requested information, without due justification” is a very serious infraction, resulting in a fine of twenty to forty minimum monthly wages (up to $14,600) against the public official who committed it.

In the information request, ALAC also asked for information on the country’s mental health budget. The ministry resolved not to admit the request “since levels of care prepare budgets” but did not explain how to access this data.

The coordinator of ALAC mentioned that they would seek to appeal the decision before the Institute of Access to Public Information (IAIP). However, he added that “it is very unlikely that we will make any progress” because the Institute has significantly reduced the cases resolved in favor of citizens, according to the Observatory for Institutional Strengthening of the Citizen Action organization.

Revista Factum: https://www.revistafactum.com/salud-oculta-nueva-informacion/

Salud oculta nueva información de Hospital El Salvador

El Ministerio de Salud (MINSAL) se negó a entregar información sobre la cantidad de pacientes y las urgencias atendidas en el Hospital El Salvador en los últimos seis meses. También decidió ocultar cuál es el número de camillas o camas con las que cuenta ese hospital.

La Oficina de Información y Respuesta del ministerio hizo la gestión pero, según una respuesta entregada el pasado 21 de junio, no obtuvo respuesta de la unidad administrativa encargada de los datos. 

Las cifras sobre el número de camas hospitalarias fueron denegadas al público, a pesar de que no se encuentran en el Índice de Información Reservada. Entre los documentos que el ministerio a cargo de Alabí mantiene en secreto están el Plan Nacional de Salud, así como el Plan Nacional de Despliegue de Vacunación contra SARS-COV-2, los procesos por los cuales ha adquirido la vacuna contra la viruela símica, información sobre resultados de pruebas para COVID-19, las pautas de publicidad, entre otros datos.

No es la primera vez que Salud niega información sobre el Hospital El Salvador. En 2020, el ministerio denegó una solicitud de acceso realizada por La Prensa Gráfica sobre detalles del equipamiento del Hospital El Salvador, fallecidos durante la pandemia, entre otros datos. En diciembre de 2020, el Gobierno también puso bajo llave los sistemas relacionados a la atención de la COVID-19, ingresos y salidas de hospitales.

Para Wilson Sandoval, coordinador de la Oficina de Asesoría Legal y Anticorrupción de El Salvador (ALAC), la reserva de planes y los recursos obtenidos con fondos públicos son reservas ilegales e impiden a la ciudadanía saber los avances en el área de salud. 

“¿Cómo medimos avances o retrocesos si no sabemos a qué apuesta el MINSAL? Estamos a ciegas con respecto a la conducción del tema de salud en el país a falta de un plan al cual dar seguimiento. Esto deja sin participación a la ciudadanía”, criticó Sandoval, quien agregó que no basta con los datos que se publican en redes sociales, donde en algunas ocasiones usuarios han denunciado “pésimas condiciones” de la red hospitalaria.

Según la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP),  las instituciones están obligadas a poner a disposición de la población la información estadística y los servicios que prestan, sin necesidad de que alguien tenga que recurrir a una solicitud de información para poder obtenerla. Lo dice el numeral 23 del artículo 10.

Esta misma ley establece, en el artículo 76, literal e, que “negarse a entregar la información solicitada, sin la debida justificación” es una infracción muy grave, y recae en una multa de veinte a cuarenta salarios mínimos mensuales (hasta $14,600) contra el funcionario público que lo cometió.

En la solicitud de información, ALAC también pidió información sobre el presupuesto para salud mental en el país. El ministerio resolvió no admitir la petición “ya que los presupuestos se elaboran por niveles de atención”, pero no se explicó la manera de lograr acceder a este dato.

El coordinador de ALAC mencionó que buscarán apelar a la decisión ante el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), aunque añadió que “es muy poco probable que obtengamos algún avance”, debido a que el Instituto ha disminuido significativamente los casos resueltos a favor de la ciudadanía, según el Observatorio para el Fortalecimiento Institucional de la organización Acción Ciudadana.

Revista Factum: https://www.revistafactum.com/salud-oculta-nueva-informacion/