Select Page

Different media outlets in Latin America reported that, as Nayib Bukele announced, a year without homicides in El Salvador will soon be achieved. The president of the Central American nation shared the achievement on his Twitter account and attached a graph made by the Salvadoran police. When this article was published, the tweet had more than 1.6 million views on the social network.

The apparent improvement in security coincides with a systematic violation of human rights perpetrated by the government, as reported by human rights organizations. CAMBIO spoke with Juan Pappier, acting deputy director of the Americas Division of Human Rights Watch (HRW), who warned that Bukele is not entirely honest with the numbers he publishes and celebrates.

“The figure the president presents is misleading for two reasons. First, it’s not about a year without homicides, but supposedly, 365 non-consecutive days during his government in which no homicides have been committed. Second, there are many doubts about how homicides are being counted in El Salvador because the government has changed counting methodologies, restricted access to this public information, and there are credible accusations of manipulation of homicide figures in El Salvador,” he explained.

He added that, although there is an alleged improvement in security, we cannot ignore the abuses against the civilian population and emphasized that it is almost 14 months since the Salvadoran government decreed, which froze the constitutional guarantees of citizenship.

“We have documented widespread violations committed during the state of exception, which are not isolated cases, but abuses committed by the Police and the Armed Forces in all 14 departments of El Salvador. We are talking about arbitrary detentions of people who have nothing to do with gangs, forced disappearances, tortures, and massive due process violations. Local human rights organizations account for more than 150 people who have died in prisons after being detained during the state of exception that has been in place for a year,” he detailed.

In the last year, 67,000 Salvadorans have been detained, which equates to almost 1 percent of the country’s population. Among the detainees, as HRW has reported, there are minors and others who have not yet been notified of the charges attributed to them.

Bukele, Export Product

Since arriving in power in June 2019, Bukele has focused on strengthening the country’s security, affected for several decades by the spread of gangs, and projecting his strategy internationally. On social networks and news around the world, during February and March, videos of the Terrorism Confinement Center (CECOT) that his administration built in record time and has a capacity for 40,000 prisoners were reproduced. The images of thousands of gang members running with their heads down, organized in lines, wearing only underwear, and under the guards’ surveillance went viral. For many Latin Americans, the president of El Salvador is the new paradigm of the right in the region.

In Colombia, for example, many applaud his management. While still testing the waters for a possible presidential candidacy, Rodolfo Hernandez praised Bukele’s achievements and assured him that he was not a “populist” but a popular leader. Maria Fernanda Cabal, a senator from the Democratic Center, affirmed on W Radio’s microphones that the Central American leader “gave hope back” to his country and compared his achievements to those obtained by Alvaro Uribe between 2002 and 2010. And the most recent declaration of admiration came from the Uribe lawyer Jaime Arizabaleta, who announced he would run for the Mayor of Cali and promised to import the security model implemented by Bukele into the city.

A poll conducted in El Salvador revealed that the approval of their president reached 91 percent. In the past legislative elections two years ago, the parties that supported him won 76 percent of the seats, which served as a revalidation of the victory that brought him to the presidency in 2019, when he won with 53 percent of the votes. Despite the criticism that has rained down on him since he arrived in government, especially from abroad, Bukele now seems to breathe easier with the appearance of an ideological current that defends him and even views him as a guiding beacon.

Cambio: https://cambiocolombia.com/poder/bukele-celebra-falso-ano-sin-muertes-en-el-salvador-son-365-dias-no-consecutivos

Bukele celebra falso año sin muertes en El Salvador: son 365 días no consecutivos

Diferentes medios de comunicación de América Latina registraron que, según anunció Nayib Bukele, pronto se cumplirá un año sin homicidios en El Salvador. El presidente de la nación centroamericana compartió el logro en su cuenta de Twitter y adjuntó una gráfica elaborada por la propia policía salvadoreña. Al momento de publicar este artículo, el trino contaba con más de 1,6 millones de reproducciones en la red social.

La aparente mejora en seguridad confluye con una sistemática violación de derechos humanos perpetrada por el propio gobierno, según han reportado organizaciones de derechos humanos. CAMBIO conversó con Juan Pappier, subdirector en funciones de la División de las Américas de Human Rights Watch (HRW), quien advirtió que Bukele no es del todo honesto con los números que publica y celebra.

“La cifra que presenta el presidente es engañosa por dos razones. Primero, no se trata de un año sin homicidios, sino que se trataría de, supuestamente, 365 días no consecutivos durante su gobierno en los cuales no se han cometido homicidios. Segundo, hay muchas dudas sobre la forma en la que se están contabilizando los homicidios en El Salvador porque el gobierno ha cambiado las metodologías de conteo, ha restringido el acceso a esta información pública y hay denuncias creíbles de manipulación de las cifras de homicidios en El Salvador”, explicó.

Agregó que, aunque se presenta una presunta mejoría en seguridad, no se pueden dejar de lado los atropellos en contra de la población civil y recalca que se cumplen casi 14 meses desde que el gobierno salvadoreño decretó, el cual congeló las garantías constitucionales de la ciudadanía.

“Hemos documentado violaciones generalizadas, que fueron cometidas durante el régimen de excepción, que no son casos aislados, sino abusos cometidos por la Policía y la Fuerza Armada en todos los 14 departamentos de El Salvador. Estamos hablando de detenciones arbitrarias de personas que nada tienen que ver con las pandillas, desapariciones forzosas, torturas y violaciones masivas al debido proceso. Las organizaciones locales de derechos humanos contabilizan más de 150 personas que han muerto en las cárceles, luego de haber sido detenidas durante el régimen de excepción que ya lleva un año”, precisó.

En el último año, 67.000 salvadoreños han sido detenidos, lo que equivale a casi el 1 por ciento de la población del país. Entre los detenidos, según ha denunciado HRW, hay menores de edad y otras personas a las que hasta ahora no se les ha notificado cuáles son los delitos que se les atribuyen.

Bukele, producto de exportación

Desde su llegada al poder en junio de 2019, Bukele ha centrado sus esfuerzos en reforzar la seguridad del país, afectada desde hace varias décadas por la propagación de las pandillas, y proyectar su estrategia a nivel internacional. En redes sociales y noticieros de todo el mundo, durante febrero y marzo, se reprodujeron videos del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) que construyó su administración en tiempo récord y tiene capacidad para 40.000 prisioneros. Las imágenes de miles de pandilleros corriendo con la cabeza agachada, organizados en filas, usando solo ropa interior y bajo la vigilancia de los guardias se viralizó. Para muchos latinoamericanos, el presidente de El Salvador es el nuevo paradigma de la derecha en la región.

En Colombia, por ejemplo, muchos aplauden su gestión. Cuando aún tanteaba el terreno ante una posible candidatura presidencial, Rodolfo Hernández aplaudía los logros de Bukele y aseguraba que no era un líder “populista” sino popular. María Fernanda Cabal, senadora del Centro Democrático afirmó ante los micrófonos de W Radio que el mandatario centroamericano “devolvió la esperanza” a su país y comparó sus logros con los que obtuvo Álvaro Uribe entre 2002 y 2010. Y la más reciente declaración de admiración vino por parte del abogado uribista Jaime Arizabaleta, quien anunció que aspirará a la Alcaldía de Cali y prometió importar a la ciudad el modelo de seguridad que implementó Bukele.

Un sondeo realizado en El Salvador reveló que la aprobación de su presidente llega al 91 por ciento. En las pasadas elecciones legislativas, hace dos años, los partidos que lo apoyan consiguieron el 76 por ciento de los escaños y sirvió como revalidación del triunfo que lo llevó a la presidencia en 2019, cuando ganó con el 53 por ciento de los votos. Pese a las críticas que le han llovido desde su llegada al gobierno, especialmente desde el exterior, Bukele ahora parece respirar más tranquilo con la aparición de una vertiente ideológica que lo defiende e, incluso, lo tiene cómo un faro guía.

Cambio: https://cambiocolombia.com/poder/bukele-celebra-falso-ano-sin-muertes-en-el-salvador-son-365-dias-no-consecutivos