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At its birth, Chivo Wallet was shrouded in darkness. After announcing in June 2021 the adoption of bitcoin as a bridge to the future of international finance, the Bukele administration repurposed an inactive private company formed in 1999 by a public institution, poured a seed capital of $60 million into it and rebranded it as Chivo. Its status as a private company, despite the public ownership and taxpayer money sustaining it, insulated Chivo from any accountability or scrutiny from public information law or other auditing procedures. The government gave no details on how it was built or run. So Salvadorans spent months cobbling together bits and pieces of information. In September 2021, El Faro revealed that the whole bitcoin project was managed by Venezuelan advisors to Bukele, and in April 2022 that the wallet project had cost a minimum of $3 million. Months later, in November 2022, Revista Factum published that the total paid to Athena was $4.7 million.

President Bukele had not only promised the public that bitcoin would catapult El Salvador out of financial distress and into a new Asian-Tiger-style future. He also offered a $30 sign-up bonus to every Salvadoran who registered for the Chivo Wallet. But many would soon find out ways to make much more money from a defective app.

«People very quickly learned that if they could show an El Salvador IP address, they could sign up for Chivo Wallet, get $30 completely for free as a gift for registering, and then withdraw that money immediately», Overton said.

The process for registering included taking a picture of the Salvadoran ID card and hundreds of people denounced that their identification numbers had been used to register accounts in the Chivo Wallet. In December, NGO Cristosal filed a complaint representing 131 persons who had their identities stolen.

Overton said he worked nearly every day with Miguel Sabal, one of the many Venezuelan advisors to Bukele and right-hand man of the leader of the Venezuelan shadow cabinet in El Salvador, Sara Hanna. Reportedly more powerful than the cabinet of ministers, this tight ring of advisors close to the Venezuelan opposition has a hand in every major policy, from the pandemic handling to a now-defunct OAS-led Anti-Corruption commission to bitcoin. Sabal, said Overton, «was coming in(to) my office saying people were taking pictures of the wall, of potted plants when they would take the selfie for their personal identification».

«We never pinned down the exact amount of fraud, but we estimated that between 10 to 20 percent of all of the registered users were fraudulent,» Overton said before the court.

The full text is available in English…

El Faro: https://elfaro.net/en/202212/el_salvador/26601/The-Inside-Story-of-How-El-Salvador’s-Official-Crypto-Wallet-Crashed-and-Failed.htm

El fraude de Chivo Wallet, contado por uno de sus creadores

Chivo Wallet nació en la oscuridad. Tras anunciar en junio de 2021 la adopción del bitcoin como apuesta de futuro para las finanzas nacionales, la administración Bukele tomó una empresa privada inactiva que había sido creada en 1999 por la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), le transfirió 60 millones de dólares como capital semilla y la rebautizó como Chivo. Al ser una empresa privada, pese a ser sostenida y financiada con fondos públicos, Chivo se consideró libre del escrutinio de la ley de información pública y otros mecanismos para auditarla.

El gobierno nunca detalló cómo fue creada la empresa. La información al respecto se ha conocido a cuentagotas. En septiembre de 2021 El Faro reveló que todo el proyecto de bitcoin era manejado por el gabinete paralelo de venezolanos que asesoran a Bukele , y en abril de 2022 que la billetera había costado un mínimo de tres millones de dólares. En noviembre de 2022, Revista Factum publicó que el total pagado a Athena fue de 4.7 millones de dólares.

La promesa del presidente Bukele sobre cómo el bitcoin impulsaría a El Salvador a convertirse en una potencia financiera regional empezaba con un componente individual. El gobierno ofreció un bono de 30 dólares a todos los salvadoreños que se registraran para la Chivo Wallet. Pero muchos se dieron cuenta pronto que había maneras de hacer más dinero desde una aplicación defectuosa.

‘La gente aprendió rápidamente que si podía mostrar una dirección IP salvadoreña, podían registrarse para la Chivo Wallet, obtener el bono de 30 dólares y retirar ese dinero inmediatamente», dijo Overton.

El proceso para registrarse conllevaba la obligación de enviar una foto del Documento Único de Identidad (DUI) salvadoreño. Cientos de personas denunciaron que su número de DUI había sido registrado en la aplicación sin su consentimiento. En diciembre de 2021, la organización Cristosal presentó una denuncia por el robo de identidad de 131 personas.

Overton dijo que trabajó casi a diario con Miguel Sabal, uno de los asesores venezolanos de Bukele y mano derecha de la líder de ese gabinete paralelo, Sara Hanna. Los venezolanos conforman un súper gabinete que opera por encima de los propios ministros y juegan un papel en cada gran política pública, desde el manejo de la pandemia hasta el bitcoin, pasando por la difunta promesa de una comisión anticorrupción apoyada por la Organización de Estados Americanos. «Sabal venía a mi oficina diciendo que la gente estaba tomándole fotos a una pared o a macetas en vez de tomarse una selfie para identificación personal», dijo Overton.

«Nunca establecimos la cantidad exacta de fraude pero estimamos que entre el 10 y el 20 por ciento de los usuarios registrados eran fraudulentos», dijo Overton en la corte.

De acuerdo con cifras oficiales del gobierno salvadoreño, Chivo alcanzó cuatro millones de usuarios en sus primeros tres meses. Si se toma el parámetro más bajo del cálculo de Overton, al menos 400,000 perfiles fraudulentos sirvieron para cobrar bonos de 30 dólares, para un total de 12 millones de dólares de dinero de los contribuyentes. «La vasta mayoría del dinero ya había dejado el ecosistema Chivo», dijo el desarrollador. «Durante mi tiempo en el proyecto, combatir el fraude era abrumadoramente la prioridad del gobierno y consumió mucho de nuestro tiempo y recursos».

Overton luego describió una «maratón de escribir código que duró toda la noche» en la que un desarrollador cometió un error que permitía el intercambio de bitcoin por un dólar, mientras el precio de mercado del bitcoin era de alrededor de 60,000 dólares. «Miguel Sabal entró a mi oficina directamente y me dijo: necesito esto arreglado hoy mismo», recordó Overton. Dijo que Sabal empezó a escribir mensajes «frenéticamente» con otro miembro del equipo para averiguar que estaba pasando porque la cantidad de bitcoin en el sistema excedía los 10 mil millones de dólares.

El 18 de octubre de 2021, usuarios de Chivo reportaron un error que momentáneamente los hizo millonarios, según sus balances en la aplicación. ‘Tuvimos que desconecta el servido por completo. Matamos el sistema y no lo volvimos a encender hasta como las 7:30 de la mañana del día siguiente», dijo Overton en la corte.

El Faro: https://elfaro.net/es/202301/el_salvador/26665/El-fraude-de-Chivo-Wallet-contado-por-uno-de-sus-creadores.htm