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Up to the eighth month of 2022, the Government of El Salvador had only executed 30% of the public investment program in its annual budget, according to data from the Central American Institute for Fiscal Studies (ICEFI). That is to say, until August, investment in hospitals, schools, roads, and other social projects were so minimal that most of what had been spent up to that point was on salaries and financial commitments. Economists José Luis Magaña and Ricardo Castaneda explained to GatoEncerrado that this low execution is due to poor budget planning and the prioritization of other areas that are not necessarily beneficial to the population.

As of October, fiscal statistics on budget execution show that approximately 83.64% of the budget approved for 2022 has been used. The leading destination of the executed funds has been current transfers, remunerations, and financial expenses. Current transfers allocate resources for decentralized institutions, social programs, and subsidies. Remunerations refer to the salaries of central government workers. And economic costs are related to public debt.

The Treasury branch is the public entity with the highest budget execution. Meanwhile, the Health, Education,and Security branches have decreased their accrued budgets.  

The Financing to the Disaster Prevention and Mitigation Fund (Fopromid) went from having an approved budget for 2022 of $4 million to $125.5 million (exactly $125,553,831), according to the budget execution data up to October from the Fiscal Transparency Portal. 

So far this year, Fopromid has had constant transfers. Rommel Rodríguez, a coordinator of Funde’s Macroeconomics and Development Area, explained to this magazine that the Government should be more transparent and provide information on how Fopromid funds have been used. He pointed out that moving funds to Fopromid began in the context of the pandemic when it was understandable but has continued in 2021, 2022, and probably in 2023. 

«Fopromid is an extra-budgetary fund, and the clear counterpart of where those resources come from and where they are directed to should be known,» Rodriguez said. 

With the reforms to the Telecommunications Law and the Telecommunications Intervention Law approved by the Legislative Assembly between October and November of this year, spying on journalists, social leaders,and opponents through sophisticated and expensive software such as Pegasus no longer seems to be necessary.

These reforms allow the Attorney General’s Office -and any competent authority- to access the data of people who purchase telephone services, such as their Unique Identity Document (DUI) and the geolocation of the place where the service was activated, as well as call records and information on any electronic communication made by citizens.

The reforms also facilitate wiretapping and reduce controls over it. Thus, the Attorney General imposed by the government, Rodolfo Delgado, will have the Telecommunications Intervention Center at his disposal without the limits imposed by law.

The Telecommunications Intervention Center is one of the entities that has received more budget reinforcements during 2022. According to data from the Fiscal Transparency Portal, by October, its budget has increased by 375 %, going from $2,912,865 to $13,847,860. 

For Carlos Palomo, president of Asociación Transparencia, Contraloría Social y Datos Abiertos (TRACODA), the increase for the Intervention Center is legitimate for the prevention and prosecution of crime; however, he considers that in the current context, in which there is less transparency and controls are being annulled through legal reforms, this type of budget increases can generate an environment conducive to violate the right to privacy and intimacy of citizens. 

«The last reform to the Telecommunications Intervention Law annulled de facto the work being done by the Human Rights Ombudsman’s Office regarding the activities of the Wiretapping Center. If there are fewer and fewer controls, if there is more and more opacity, and on the other hand, we also have an environment in which the judiciary becomes more complacent with the requests of the Prosecutor’s Office, it can facilitate the violation of human rights», he added.

The 2022 budget execution data leave no doubt: the priority of Nayib Bukele’s presidency during this year was publicity and propaganda, as reflected in the budget execution of the Secretariat of Communications and the Presidential Press Secretariat. 

According to data from fiscal transparency, both secretariats have spent in only six months all the funds allocated to them for the year, so to continue operating, they have received multiple injections to their budgets.

The Press Secretariat added $639,000, for a total of $1.8 million ($1,865,975) as of October of this year, of which it has already spent 91%. The most significant increase was in the Ministry of Communications, which added $2.7 million ($2,772,640.76), for a total of $5.2 million ($5,202,810.76), of which it has already spent 92%.

Both Secretariats are among the five areas with the highest percentage of budget execution of the Presidency. The Communications Secretariat is in third place, while the Press Secretariat is in fifth.

Gato Encerrado: https://gatoencerrado.news/2022/12/23/gobierno-de-bukele-reforzo-sus-comunicaciones-y-recorto-presupuesto-a-educacion-y-hospitales-en-2022/

Gobierno de Bukele reforzó sus comunicaciones y recortó presupuesto a educación y hospitales en 2022

Hasta el octavo mes del año 2022, el Gobierno de El Salvador solo había ejecutado el 30 % de la inversión pública que estaba programada en su presupuesto anual, según datos del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI). Es decir, hasta agosto, la inversión en hospitales, escuelas, carreteras y otros proyectos sociales fue tan mínima que la mayor parte de lo gastado hasta ese momento era en salarios y compromisos financieros. Los economistas José Luis Magaña y Ricardo Castaneda explicaron a GatoEncerrado que esta baja ejecución se debe a una mala planificación del presupuesto y la priorización de otras áreas que no necesariamente son de beneficio para la población.

Hasta octubre, las estadísticas fiscales sobre la ejecución presupuestaria demuestran que se ha utilizado aproximadamente el 83.64 % del presupuesto aprobado para 2022. El principal destino de los fondos ejecutados han sido las transferencias corrientes, remuneraciones y gastos financieros. A través de las transferencias corrientes es que se destinan los recursos para las instituciones descentralizadas, programas sociales y subsidios. En el caso de las remuneraciones se refiere a los salarios de los trabajadores del gobierno central. Y los gastos financieros están relacionados con la deuda pública.

El ramo de Hacienda es la entidad pública con mayor ejecución presupuestaria. Mientras tanto, los ramos de Salud, Educación y Seguridad han disminuido sus presupuestos devengados.  

El Financiamiento al Fondo de Prevención y Mitigación de Desastres (Fopromid) pasó de tener un presupuesto aprobado para el año 2022 de $4 millones a $125.5 millones (exactamente $125,553,831), según los datos de la ejecución del presupuesto hasta octubre del Portal de Transparencia Fiscal.  

En lo que va del año el Fopromid ha tenido transferencias constantes. Rommel Rodríguez, coordinador del Área de Macroeconomía y Desarrollo de Funde, explicó a esta revista que el Gobierno debería de ser más transparente y dar información de cómo se han utilizado los fondos de Fopromid. Señaló que la práctica de trasladar fondos al Fopromid comenzó en el marco de la pandemia, cuando era comprensible, pero se ha mantenido en 2021, 2022 y probablemente en 2023. 

“El Fopromid es un fondo extrapresupuestario y debería de saberse la contrapartida clara de dónde provienen esos recursos y hacia dónde se dirigen”, dijo Rodríguez. 

Con las reformas a la Ley de Telecomunicaciones y a la Ley de Intervención de las Telecomunicaciones aprobadas por la Asamblea Legislativa entre octubre y noviembre de este año, el espionaje a periodistas, líderes sociales y opositores a través de sofisticados y costosos softwares como Pegasus ya no parece ser necesario.

Estas reformas permiten a la Fiscalía —y a cualquier autoridad competente— acceder a los datos de las personas que adquieran servicios de telefonía como su Documento Único de Identidad (DUI) y la geolocalización del lugar donde se activó el servicio, así como los registros de llamadas e información sobre cualquier tipo de comunicación electrónica que realicen los ciudadanos.

Las reformas también facilitan las escuchas telefónicas y reducen los controles sobre ellas. Así las cosas, el fiscal general impuesto por el oficialismo, Rodolfo Delgado, tendrá a su disposición el Centro de Intervención de las Telecomunicaciones sin los límites que imponía la ley.

El Centro de Intervención de las Telecomunicaciones es una de las entidades que más ha recibido refuerzos presupuestarios durante 2022. Para octubre, de acuerdo a datos del Portal de Transparencia Fiscal, su presupuesto ha incrementado en 375 %, pasando de $2,912,865 a $13,847,860. 

Para Carlos Palomo, presidente de la Asociación Transparencia, Contraloría Social y Datos Abiertos (TRACODA), el incremento para el Centro de Intervenciones es legítimo para la prevención y persecución del delito; sin embargo, considera que en el contexto actual, en el que hay menos transparencia y que se están anulando los controles a través de reformas legales, este tipo de incrementos presupuestarios puede generar un ambiente propicio para vulnerar el derecho a la privacidad y a la intimidad de los ciudadanos.

“La última reforma a la Ley de Intervención de las Telecomunicaciones anulaba de facto el trabajo que está realizando la Procuraduría de Derechos Humanos en cuanto a las actividades del Centro de Escuchas Telefónicas. Si cada vez son menos los controles, si cada vez hay más opacidad, y por otra parte también tenemos un ambiente en el que el poder judicial se convierte más complaciente con las peticiones de la Fiscalía, se puede facilitar la vulneración a los derechos humanos”, agregó.

Los datos de la ejecución presupuestaria de 2022 no dejan duda: la prioridad de la presidencia de Nayib Bukele durante este año fue la publicidad y la propaganda, tal y como se vio reflejado en la ejecución del presupuesto de la Secretaría de Comunicaciones y la Secretaría de Prensa de la Presidencia. 

Según datos de transparencia fiscal, ambas secretarías habrían gastado en tan solo seis meses todos los fondos que tenían asignados para el año, por lo que para poder seguir operando han recibido múltiples inyecciones a sus presupuestos.

La Secretaría de Prensa sumó  $639,000, para un total de $1.8 millones ($1,865,975) hasta octubre de este año, de los que ya ha gastado el 91 %. El mayor incremento lo tuvo la Secretaría de Comunicaciones que agregó $2.7 millones ($2,772,640.76), para un total de $5.2 millones ($5,202,810.76), de los que ya ha ejecutado el 92 %.

Ambas secretarías se encuentran entre los cinco rubros con mayor porcentaje de ejecución presupuestaria de la Presidencia. La Secretaría de Comunicaciones se encuentra en tercer lugar, mientras que la Secretaría de Prensa ocupa el quinto.

Gato Encerrado: https://gatoencerrado.news/2022/12/23/gobierno-de-bukele-reforzo-sus-comunicaciones-y-recorto-presupuesto-a-educacion-y-hospitales-en-2022/