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Eight months after the Salvadoran government initiated a state of emergency to combat organized gangs, the Central American country’s president, Nayib Bukele, announced on his Twitter account that «territorial control is now totally in the hands of the state.

The controversial regime to combat organized crime signifies a political victory for Bukele, who enjoys high popularity. A recent poll shows that more than 75 percent of Salvadorans support the measure and nine out of 10 say crime has been reduced. Likewise, another poll shows 70 percent support for the president’s reelection, which the Constitution prohibits.

On Tuesday (12/06/2022), as part of the National Plan against Extortion, the Government of the President of Honduras, Xiomara Castro, will also apply a «partial state of exception» for 30 days with a similar objective: to promote «security in public spaces» to stimulate the economy.

Tamara Taraciuk, deputy director of the Americas division of Human Rights Watch (HRW), told DW that this way of curbing the gangs «is far from a model to follow, neither for Honduras nor any other government in the region.» 

«Bukele’s current popularity should not blind Latin American governments because history shows that heavy-handed policies do not improve insecurity in the long run,» Taraciuk added.

For his part, Jose Marinero, president of the Democracy, Transparency, and Justice Foundation told DW that «the adoption of this measure in Honduras suggests a regional convergence encouraged by the obvious political benefits that this repressive measure has had for Bukele in El Salvador. I don’t think Honduras will be the only country to try something similar».

According to official figures, more than 58,800 suspected gang members have been arrested since the measure, which limits individual freedoms and encircles cities with military personnel, went into effect. 

Some arrests were questioned by different human rights organizations, which denounce «cases of arbitrary detentions and violations of due process, as well as dozens of cases of torture and ill-treatment, and even cases of people who have died in state custody,» Érika Guevara Rosas, director for the Americas at Amnesty International, told DW.

The state of emergency «has led to grave abuses, including thousands of arbitrary detentions of individuals solely because of their physical appearance, enforced disappearances and dozens of deaths in custody in highly questionable circumstances,» HRW’s Taraciuk criticized.

DW: https://www.dw.com/es/los-riesgos-de-imitar-el-método-bukele-contra-la-violencia/a-63991315

Los riesgos de imitar el método Bukele contra la violencia

A ocho meses de que el Gobierno salvadoreño iniciara el estado de excepción para combatir a las maras o pandillas organizadas, el presidente del país centroamericano, Nayib Bukele, anunció a través de su cuenta de Twitter que «el control territorial ya es totalmente del Estado».

El controvertido régimen para combatir el crimen organizado significa una victoria política para Bukele, quien goza de una alta popularidad. Una encuesta reciente demuestra que más de un 75 por ciento de los salvadoreños apoya la medida y 9 de cada 10 dice que la delincuencia se ha reducido. Asimismo, otro sondeo arroja un 70 por ciento de apoyo para la reelección del mandatario, prohibida por la Constitución.

El martes (06.12.2022), como parte del Plan Nacional contra la Extorsión, el Gobierno de la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, aplicará también un «estado de excepción parcial» por 30 días que tiene un objetivo similar: promover la «seguridad en los espacios públicos» para incentivar la economía.

Tamara Taraciuk, subdirectora de la división para las Américas de Human Rights Watch (HRW), afirmó a DW que esta forma para frenar a las maras «dista mucho de un modelo a seguir, ni para Honduras, ni para ningún otro Gobierno de la región». 

«Los Gobiernos latinoamericanos no deberían enceguecerse con la actual popularidad de Bukele, porque la historia muestra que las políticas de mano dura, a la larga no sirven para mejorar la inseguridad», agregó Taraciuk.

Por su parte, José Marinero, presidente de la Fundación Democracia, Transparencia y Justicia, dijo a DW que «la adopción de esta medida en Honduras sugiere una convergencia regional incentivada por los evidentes réditos políticos que esta medida represiva ha tenido para Bukele en  El Salvador. No creo que Honduras vaya a ser el único país que intente algo similar».

Según cifras oficiales, más de 58.800 presuntos pandilleros han sido arrestados desde que la medida, que limita las libertades individuales y cerca las ciudades con militares, entró en vigor. 

Algunas detenciones fueron cuestionadas por diferentes organizaciones de derechos humanos, que denuncian «casos de detenciones arbitrarias y violaciones al debido proceso, así como decenas de casos de tortura y malos tratos, e incluso casos de personas que han muerto bajo tutela del Estado», según declaró a DW Érika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

El estado de excepción «ha llevado a gravísimos abusos, incluyendo miles de detenciones arbitrarias de individuos solo por su apariencia física, desapariciones forzadas y decenas de muertes en custodia en circunstancias muy cuestionables», criticó Taraciuk, de HRW.

DW: https://www.dw.com/es/los-riesgos-de-imitar-el-método-bukele-contra-la-violencia/a-63991315